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Sáb, Oct

La IERE

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Somos parte de la "Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia de Cristo. Por tanto, nuestra vocación y ministerio como pueblo de Dios es: Proclamación, Testimonio y Servicio.

Servicio, personal y comunitario, al Dios que en Jesucristo toma forma de siervo y se hace obediente hasta la muerte y muerte de cruz, para crear un mundo nuevo y una nueva humanidad. Como pueblo episcopal, somos parte de una herencia que recibimos y mantenemos y nos proponemos enriquecer. Recibimos la fe, doctrina, disciplina y culto según ha sido transmitido por laComunión Anglicana.

Al aceptar esta tradición como nuestra, nos proponemos también crear aquellas formas de expresión que corresponden a los patrones culturales y sociales de esta tierra de la que somos parte.

DEFINICIÓN

La Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE), es una iglesia reformada (es decir evangélica y protestante) que forma parte activa de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) y a causa de su tradición católica anglicana, tiene también plena membresía en laComunión Anglicana mundial y es asimismo miembro del Consejo Mundial de Iglesias. Se considera a sí misma una parte plena de la una, santa, católica y apostólica Iglesia establecida por Cristo y sus apóstoles.

ANTECEDENTES DEL SIGLO XVI

La historia del protestantismo en España se remonta al siglo XVI, cuando varios creyentes españoles sintieron pleno acuerdo con los planteamientos de la Reforma Protestante iniciada por Martín Lutero en Alemania.

Grupos destacados entre estos creyentes fueron los de Valladolid (afines al luteranismo)y Sevilla (inicialmente favorables al calvinismo). Del grupo sevillano participaron los monjes jerónimos del Monasterio de San Isidoro del Campo.

El primer protestante español que tuvo contacto con la incipiente reforma de langlicanismo fue Francisco de Encinas, quien había conocido la salvación por gracia, por medio de la fe, en los Países Bajos. Posteriormente, había estudiado en Wittenberg y vivido en casa de Philipp Melanchthon, donde tradujo el Nuevo Testamento al idioma castellano. Más tarde se refugió en Basilea, hasta que en 1548 marchó a Inglaterra en compañía de su esposa. Llevaba cartas de recomendación escritas por Melanchton para el arzobispo Thomas Cranmer(verdadero introductor de la Reforma en la Iglesia de Inglaterra), quien le ofreció una cátedra de griego en la Universidad de Cambridge. A finales de 1549, viajó nuevamente a Basilea para publicar sus traducciones al castellano de los autores clásicos, que fueron editadas en Estrasburgo, donde murió en 1552 víctima de la peste. 

Otro español de la época relacionado con el anglicanismo fue Casiodoro de Reina, monje jerónimo de Sevilla, que había huido de allí junto a algunos amigos para refugiarse en Ginebra. Pero Casiodoro no residió a gusto en la ciudad de Calvino, pues había escapado de España huyendo de la Inquisición española y encontró prácticamente la misma actitud fanática en la teocracia calvinista. Partió por ello hacia Francfort del Meno y poco después a Inglaterra, cuando subió al trono Isabel I de Inglaterra. Casiodoro se afilió en Londres a una iglesia de habla francesa, aunque algo después se pudo reunir con un grupo de españoles exiliados y formar una comunidad cristiana de habla castellana. Casiodoro pidió ayuda a la reina Isabel, que le concedió una pensión y el uso de la capilla de St. Mary Axe. Para tal fin, Casiodoro escribió una Confesión de Fe, clara expresión de su espíritu libre y tolerante, la naturaleza de esta confesión, produjo sin embargo entre los puritanos refugiados en Londres, la decisión de emprender una campaña de desprestigio contra él. Entre 1561 y 1563 Casiodoro tuvo que soportar todo tipo de acusaciones provenientes de las filas del calvinismo, que veían en su Confesión de Fe un cúmulo de herejías. Afortunadamente, en todo aquel período recibió el apoyo del obispo de Londres (que en 1576 llegaría a ser Arzobispo de Canterbury), Edmund Grindal. Durante este tiempo también, Casiodoro trabajó en su ampliamente difundida traducción de la Biblia al castellano que algunos años después, y no sin muchas dificultades, publicaría en Basilea.

Otro español que pasó más de la mitad de su vida entre anglicanos fue Cipriano de Valera, también monje jerónimo en Sevilla y que al igual que su compañero Casiodoro de Reina, salió huyendo hacia Ginebra, aunque tampoco pudo permanecer allí mucho tiempo. Acabó posteriormente en Inglaterra después de un ajetreado peregrinar por Europa. En Londres ayudó a Casiodoro en sus tareas pastorales y además, dio clases en las universidades de Cambridge y Oxford. De entre sus descendientes, hubo varios que llegaron a ser ministros de la Iglesia de Inglaterra.

 

Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera son los traductores de la versión de la Biblia más conocida del castellano, la Reina-Valera. Pero el creyente español que más participó en la vida de la Iglesia de Inglaterra del siglo XVI fue Antonio del Corro, sobrino del inquisidor sevillano del mismo nombre. Fue, como sus anteriores compañeros, un emigrado a Europa en busca de libertad religiosa. También marchó a Ginebra en 1557, pero después de una corta estancia en Ginebra fue a la Universidad de Lausana a estudiar teología. Allí Teodoro de Beza fue su maestro, haciéndose al mismo tiempo amigo suyo. En 1566 aceptó el cargo de pastor de la iglesia de habla francesa de Amberes, pero por su condición de español, sólo pudo quedarse allí dieciocho meses, pasando después a Inglaterra, de donde ya no volvió. En Londres no congenió muy bien con los refugiados franceses (calvinistas en su mayoría), dejándose llevar entonces hacia la diversidad de la Iglesia de Inglaterra. En 1571 fue elegido profesor de teología e ingresó en la Universidad de Oxford, y en 1579 publicó su obra clave Paraphrasis and Commentary on Eclesiastes, según la cual, todos los cristianos deberían dejar de lado sus diferencias y buscar la "vía media". Murió en Londres el 3 de marzo de 1591, y fue enterrado en la iglesia de San Andrés.